MAJA + OKTE
La arquitectura del caos permitido
Después de años produciendo para otros y habitando las cabinas más exigentes, el dúo Maja y Okte presenta su EP por Fractura. Mantuvimos una conversación sobre el fin del anonimato, la herencia del pop y la mística de la amistad como método de producción.
- ¿Qué aprendizajes de trabajar al servicio de otros proyectos sienten que hoy atraviesan su forma de producir como dúo?
Maja: Disociamos bastante lo que es trabajar para otros de lo que es hacer música para nuestro proyecto. Cuando producimos para terceros estamos muy enfocados en optimizar tiempos y resultados. Cuando hacemos música para nosotros, lo que intentamos optimizar es el delivery artístico: no tenemos otra cosa en la cabeza más que hacer la mejor música que podamos.
Aun así, cada proyecto externo funciona como un espacio de investigación. Probamos instrumentos y metodologías específicas que después reaparecen en lo nuestro. Por ejemplo, para Ángela Torres aprendimos mucho de emular instrumentos y ensambles orquestales de manera digital y compusimos piezas que nunca hubiésemos hecho de otra forma.
Okte: Nuestra dinámica en el estudio se fue construyendo en gran medida mientras trabajabamos en los proyectos de otras personas. Creo que pudimos construir nuestro propio método y aprendimos a encarar las producciones partiendo de una idea más determinada desde el inicio. En nuestro caso, haber trabajado tanto con proyectos más ligados a lo pop nos abrió a pensar la música de una manera más definida en términos de género y a darle más importancia a las estructuras y al formato canción tal vez.
- ¿Cómo es su dinámica en el estudio cuando el proyecto es propio?
Maja: Si bien somos ultra detallistas con todo lo que hacemos, trabajar en lo nuestro nos da un margen de libertad enorme. Lejos de sumar presión, lo vivimos como un espacio de caos permitido, de exploración sin intermediarios.
No tenemos que responder feedbacks a nadie ni mandar avances por WhatsApp. Esa intimidad nos permite equivocarnos, volver atrás, corregir.
Okte: Somos bastante minuciosos, nos gusta perfeccionar todo lo más posible y jugar con los límites de la percepción. Si nos permitimos más en nuestros proyectos con las ideas y los elementos de cada track al no tener que satisfacer a nadie más que a nosotros.
- El EP sale por Fractura y llega después de años de experiencia en pista, festivales y estudio. ¿Lo piensan como un punto de llegada o como un punto de partida?
Maja y Okte: Es ambas cosas a la vez. Por un lado, es el cauce de un proceso de maduración que se viene dando hace rato. Pero al mismo tiempo, es una puerta que se abre: empezamos a mostrarnos más y no como productores anónimos. La contemporaneidad te fuerza a la imagen. No somos personas que se sientan especialmente cómodas con las redes sociales, pero es parte de lo inevitable que nos toca.
- Bad Boy fue el primer adelanto. ¿Qué lugar ocupa ese track dentro del clima general del EP y por qué fue el elegido?
Maja: Es el track más clubero del EP, el más directo, el más in your face. Tiene una energía cruda y muy corporal que representa nuestro feeling en la pista. Por eso lo elegimos como primer corte. Queríamos algo que marcara el pulso del proyecto.
Okte: Bad Boy es la parte más dura del EP, la más filosa y oscura. Marca una tendencia nuestra de siempre ir al límite con cada elemento del track. Siendo el track superficial y agresivo decidimos sacarlo primero que el resto.
- El segundo adelanto fue ‘Última Vez’. ¿Qué dimensión narrativa del EP aparece en este track?
Maja y Okte: Este track abre una faceta más emo y más pop, sin dejar de lado lo clubero. Nos interesa esa tensión entre lo sensible y lo bailable: que pueda sonar intenso pero que al mismo tiempo tenga algo íntimo, casi frágil. Nos gustan mucho las estructuras de canción y las melodías simples. También las vocals chopeadas que se repiten constantemente como un mantra, hay algo de herencia de Burial ahí.
La elegimos para hacer un video porque el track nos daba una sensación de movimiento y de nostalgia, algo así como estar en tránsito entre lugares y estados emocionales. Hay momentos explosivos que dialogan con pasajes introspectivos, casi suspendidos. Pensamos el video con Regi y Juanma como una experiencia emocional en capas. Un viaje entre amigos donde convive lo catártico y lo contemplativo, la vulnerabilidad con la velocidad y euforia de la ruta.
- Pasaron por espacios como MUTEK y HÖR Buenos Aires. ¿Cómo sienten que esos contextos dialogan con la música que hacen hoy?
Maja y Okte: Son espacios de legitimación importantes y con infraestructura. Nuestro audio está pensado para sistemas grandes y se adapta bien a diseños de festival. Trabajamos mucho en conjunto con Regina Ceii, con quien tenemos experiencia de años armando shows que incorporan tecnología y recursos audiovisuales. En ese sentido sin la infraestructura de algunas propuestas nunca podríamos darnos esos gustos.
De todas formas, creemos que la potencia de la música aparece también en las situaciones más marginales y espontáneas: ahí es donde pasan cosas. Estar en la grilla de un festival grande no significa nada a priori, más aún cuando los bookers hoy en día priorizan engagement y followers ante todo. Todavía hay algunos espacios que sí arriesgan y tienen curadurías específicas, como Mutek.
- ¿Cómo ven la escena electrónica local hoy, especialmente en el cruce entre club, experimentación y cultura pop?
Maja y Okte: En los últimos años hubo una hibridación interesante entre la música electrónica y el pop, que tuvo mucha pregnancia aca. Se volvió común ponerse a cantar sobre beats cluberos de una manera bastante irreverente. Eso nos parece muy divertido, hay algo de actitud punk ahí.
Quizás la contracara de esa unión más estrecha entre el pop y la música electrónica, es que muchos espacios más “experimentales” se fueron disolviendo. Nosotros venimos de una escena que era bastante más freak, más rara. La cultura en general se está volcando hacia el mainstream, el consumo de imagen y productos fáciles de decodificar, sobretodo después de la pandemia. Hoy los procesos creativos son parecidos a los del marketing digital, o sea básicamente hacer un rollout en redes.
- ¿Qué cosas de ustedes, no necesariamente musicales, sienten que quedaron impresas en este EP?
Maja y Okte: Sin spoilear demasiado del próximo single, sentimos que el EP cataliza mucho más que música. Somos amigos desde muy chicos y hacer música es una actividad que viene trascendiendo el tiempo de una manera loca. Tocamos casi desde que tenemos memoria, tuvimos bandas en la adolescencia, muchas primeras experiencias. Hay un proceso de coming of age relacionado al sonido muy fuerte. Algo de eso se refleja en nuestro próximo single.
Con Fractura también nos sentimos bastante como una crew, salimos todo el tiempo juntos, nos conocemos hace muchos años y compartimos códigos muy específicos. Somos mejores amigos en la vida real. Eso impregna el trabajo de algo especial. Disfrutar del proceso es finalmente lo que nos empuja a seguir creando, seguir haciendo música ante todo.
- ¿En qué punto sienten que están hoy como artistas, más allá del lanzamiento?
Maja y Okte: Sentimos que de algún modo tenemos un sonido bastante consolidado. El desafío ahora es mostrarlo en su mejor versión posible, abarcando todas las aristas de un proyecto. Entender que el trabajo en equipo es indispensable y empezar a pensar las cosas en términos de proyección.
- ¿Cómo imaginan llevar este material al vivo?
Maja y Okte: Sí, totalmente. Tenemos muchas ganas de preparar algo especial para presentarlo. Hasta ahora hicimos lives quizá un poco rígidos en su estructuración y sentimos la necesidad de ir hacia algo más expresivo en real-time: poder movernos más, conectar con el público, interpretar. Estamos buscando los medios técnicos para armar una experiencia intensa y compartida.
Nota: Julia Bartolini
Enlaces:
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